Cómo reconocerlo

El pez gato de cabeza dura (Ariopsis felis) tiene un cuerpo alargado y una cabeza ancha. Su color varía de gris a marrón claro, con un vientre más claro. Tiene dos pares de barbas en la mandíbula y una aleta dorsal prominente. La aleta caudal es profundamente lobulada. Esta especie se confunde a menudo con el pez gato de canal (Ictalurus punctatus). La diferencia clave es que el pez gato de cabeza dura tiene una aleta dorsal más larga y puntiaguda.

Dónde vive

El pez gato de cabeza dura se encuentra en la costa este de los Estados Unidos, desde Nueva Jersey hasta Florida. Prefiere aguas salobres y se encuentra en estuarios, bahías y zonas costeras. Su rango de profundidad varía de 1 a 30 pies. En primavera y verano, se mueve hacia aguas más profundas, mientras que en otoño e invierno, se acerca a la costa en busca de alimento.

Cuándo muerde

Los meses más activos para la pesca son de mayo a octubre. Prefiere temperaturas del agua entre 70 y 85 grados F. La actividad de mordida suele ser mejor al amanecer y al atardecer. Un frente que pasa puede aumentar la actividad, mientras que el viento fuerte puede hacer que se esconda. Durante la luna llena, la actividad puede ser más alta debido a la mayor disponibilidad de alimento.

Cómo atraparlo

Para pescar el pez gato de cabeza dura, se recomiendan los siguientes aparejos: un anzuelo de tamaño 2/0 a 4/0 y línea de 15 a 30 libras. Los cebos efectivos incluyen camarones, cangrejos y lombrices. Los colores de los señuelos que funcionan bien son los tonos naturales como el verde y el marrón. Lanza cerca de estructuras como pilotes, rocas o vegetación. Trabaja el cebo con movimientos suaves para atraer su atención.

Tamaño, edad y la mesa

Los pescadores suelen encontrar peces gato de cabeza dura que miden entre 18 y 24 pulgadas. Un trofeo se considera generalmente a partir de 30 pulgadas. Su tasa de crecimiento es moderada, alcanzando la madurez sexual en aproximadamente 2 a 3 años. Pueden vivir hasta 5 años en la naturaleza. La calidad de la carne es buena, aunque se recomienda manejarlo con cuidado y liberarlo adecuadamente si no se va a consumir.