Cómo reconocerlo

El pez dama, conocido científicamente como Elops saurus, tiene un cuerpo alargado y aerodinámico. Su color varía desde el plateado en los flancos hasta un tono más oscuro en la parte superior. Las aletas son largas y delgadas, con una aleta dorsal que comienza cerca de la cabeza. La boca es grande, con dientes pequeños y afilados. A menudo se confunde con el pez espada, pero la diferencia clave es que el pez dama tiene una aleta caudal profundamente bifurcada, mientras que el pez espada no.

Dónde vive

El pez dama se encuentra en las aguas costeras de los Estados Unidos, desde Florida hasta Texas, y también en el Atlántico. Prefiere aguas saladas y estuarinas, y se encuentra típicamente en profundidades de 3 a 30 pies. Durante la primavera y el verano, se mueve hacia aguas más profundas, mientras que en otoño e invierno puede acercarse a la costa en busca de alimento.

Cuándo pica

El pez dama es más activo de mayo a octubre. Prefiere temperaturas del agua entre 70 y 85 grados F. Generalmente, pica mejor al amanecer y al atardecer. Un frente que pasa puede aumentar su actividad, mientras que el viento fuerte puede hacer que se esconda. Durante la luna llena, su comportamiento alimenticio puede volverse errático.

Cómo atraparlo

Para pescar al pez dama, se recomiendan montajes como el "popping cork" o el "jigging". Los señuelos efectivos incluyen jigs de 1 a 2 onzas en colores brillantes como el chartreuse o el rosa. Las carnadas vivas como los camarones o los peces pequeños también son muy atractivas. Usa línea de 15 a 30 libras y anzuelos del tamaño 1/0 a 3/0. Lanza cerca de estructuras como muelles o bancos de arena y trabaja el señuelo con movimientos rápidos y erráticos para atraer su atención.

Tamaño, edad y la mesa

Los pescadores suelen encontrar al pez dama en tamaños de 18 a 30 pulgadas. Un trofeo se considera generalmente de 36 pulgadas o más. Su tasa de crecimiento es rápida, alcanzando la madurez en aproximadamente 2 a 3 años, y pueden vivir hasta 5 años. Aunque su carne es comestible, muchos pescadores prefieren liberarlos debido a su valor deportivo. Manipúlalos con cuidado y suéltalos rápidamente para asegurar su supervivencia.