La página de un lago parece una sola página. En realidad la arman treinta y nueve trabajos distintos que corren en un orden fijo, y cada uno necesita a los anteriores. Esto es lo que pasa entre un nombre en una base federal y una página con la que puedes planificar un sábado.

Primero el agua

Partimos del National Hydrography Dataset, el registro federal de cada agua con nombre del país. Eso nos da un nombre, una posición aproximada y un identificador. Nada más. En esta etapa el lago es una fila, no una página.

Los ríos y canales vienen de la misma fuente pero de otra capa, porque un río es una red de tramos, no una sola forma. Las bahías y lagunas vienen de una tercera.

Después el contorno, y todo depende de él

El contorno es el polígono real de la orilla. Es el paso más importante, porque seis trabajos posteriores no tienen sentido sin él:

  • Las bandas de profundidad necesitan una orilla contra la que cerrarse. Sin ella los contornos quedan colgando y el lago se queda marcado «tal cual».
  • La distancia del campamento se mide hasta la orilla. Sin contorno se mide hasta el centro del lago, y en un lago grande eso es una mentira de varios kilómetros.
  • Las rampas se asignan al agua que realmente sirven usando el contorno. Sin él, la rampa se queda en el lago que un inspector escribió en un formulario.

Todos estos fallos son silenciosos. Nada se cae; el trabajo simplemente no hace nada, y la página parece decir que la fuente no tenía datos. Cada uno lo aprendimos por las malas.

La profundidad

La profundidad viene de sondeos: lanchas que recorrieron el lago midiendo. Un solo trabajo se encarga de todo y elige la mejor fuente disponible, así el lago termina con un único juego de bandas y no con tres que se contradicen.

De esas bandas calculamos después el volumen y la profundidad media. Ese cálculo corre después, no antes: lanzarlo temprano no falla, simplemente promedia la nada.

Accesos, campamentos y análisis

Rampas, muelles y varaderos vienen de las agencias estatales de vida silvestre y de la base federal de recreación. Los campamentos traen sus propias coordenadas y su distancia a la orilla se mide desde el contorno.

Los análisis del agua — temperatura, transparencia, oxígeno — vienen de estaciones de monitoreo, miles de muestras para un lago como Okeechobee. Guardamos la fecha de cada lectura, porque una transparencia sin fecha no es un dato.

Los registros de siembra vienen del estado. En Florida llegan como tablas en PDF; en otros lados como capas de mapa. En ambos casos traen la cantidad y el año.

Fotos, nombres y la dirección

Las fotos se emparejan, se reducen, se convierten y se renombran por contenido antes de llegar a nuestro CDN. Las miniaturas se generan después: lanzarlas primero significa que no hay nada que reducir.

El pueblo más cercano se calcula para que una distancia signifique algo al volante. Solo entonces se pueden cuadrar los registros de siembra, porque las tablas estatales suelen identificar el agua por el pueblo y no por su identificador federal.

Al final: la dirección pública

La dirección de la página se genera al final, cuando todo lo demás está en su sitio. Un agua se publica solo cuando un editor la publica. Solo en Florida existen unas cinco mil quinientas aguas con nombre, y la mayoría son una fila en un registro federal sin nada que valga la pena leer.

Es deliberado. Un resultado de búsqueda que abre una página vacía te cuesta más que un resultado que nunca existió.