La Playa de Portús es una playa única ubicada a unos 8 kilómetros de Cartagena, conocida por su costa de guijarros y sus aguas turquesas cristalinas. A diferencia de las playas de arena tradicionales, esta pequeña cala está rodeada de montañas y presenta piedras lisas en lugar de arena, lo que le confiere un encanto rústico. La playa no solo es hermosa, sino que también ofrece una atmósfera serena, convirtiéndola en un excelente lugar para la relajación y la contemplación del mundo submarino.
Los visitantes de la Playa de Portús pueden disfrutar de nadar y hacer snorkel en sus aguas claras, que son ideales para actividades acuáticas. La playa es relativamente pequeña y puede llenarse de gente durante los meses de verano, pero sigue siendo un refugio pacífico gracias a su protección natural contra el viento y las olas. Hay instalaciones como un pequeño café para snacks y bebidas, así como baños. Los mejores momentos para visitar son durante el amanecer y el atardecer, cuando la luz crea vistas impresionantes sobre el paisaje, realzando la belleza natural de la playa.
En cuanto a información práctica, la Playa de Portús es accesible mediante un corto trayecto en coche desde la carretera principal entre Mazarrón y Cartagena. Encontrar estacionamiento puede ser complicado, especialmente en verano, por lo que se recomienda llegar temprano o utilizar el transporte público, ya que hay una parada de autobús cercana con estacionamiento disponible. La entrada a la playa es gratuita, pero prepárese con zapatos de agua, ya que la playa está compuesta de guijarros y piedras. En general, esta playa es perfecta para aquellos que buscan escapar de los lugares turísticos más concurridos y disfrutar de un día tranquilo junto al mar.