Las Playas de Calblanque, ubicadas a lo largo de una carretera sin nombre en Cartagena, Murcia, son una joya escondida dentro de un parque regional. Estas playas son accesibles a través de un área de estacionamiento donde los visitantes deben dejar sus vehículos antes de tomar un autobús hacia la playa elegida. El servicio de autobús opera cada media hora, con un costo de ida y vuelta de aproximadamente 3 € por persona. Este arreglo ayuda a mantener la belleza natural del área y reduce la congestión, permitiendo una experiencia más tranquila junto al mar. El parque abre a las 8:00 AM, y el último autobús sale a las 8:15 PM, por lo que se recomienda llegar temprano, especialmente durante los meses de verano, cuando el estacionamiento puede llenarse rápidamente.
Las playas en sí son conocidas por su impresionante entorno natural, con aguas cristalinas y costas de arena limpia. Los visitantes aprecian la falta de servicios comerciales, lo que fomenta una conexión más auténtica con la naturaleza. Es esencial llevar su propia comida y agua, ya que las instalaciones se limitan a un baño químico en el área de estacionamiento. La ausencia de socorristas también es notable, reflejando el bajo número de visitantes y el énfasis en preservar su entorno virgen. Los paseos escénicos a través del parque conducen a diversas playas apartadas, cada una ofreciendo una perspectiva única de la costa mediterránea.
Aunque las playas son generalmente tranquilas, algunos visitantes han notado la presencia de mosquitos, especialmente durante ciertas temporadas. Este aspecto puede restar valor a la experiencia para algunos, pero muchos encuentran que la atmósfera pacífica y las impresionantes puestas de sol bien valen las pequeñas incomodidades. En general, las Playas de Calblanque ofrecen una escapada serena para aquellos que buscan desconectarse e inmersarse en la belleza natural del paisaje mediterráneo.