Celebré mi cumpleaños en este restaurante y fue una experiencia maravillosa. Primero que nada, la comida fue excelente. La presentación era hermosa y realmente aprecié que los platos no eran excesivamente complicados, sino que se centraban en combinaciones de sabores interesantes y bien equilibradas. En realidad, es bastante difícil complacerme, ya que no como muchos ingredientes, pero el menú se ajustó perfectamente a mis preferencias, lo cual fue una grata sorpresa. En segundo lugar, disfruté mucho de la carta de vinos y fue un gran placer explorarlo durante la velada. Y por último, el servicio fue excelente. El equipo fue muy atento y bien coordinado, y todo a lo largo de la noche se sintió fluido y a un nivel muy alto.
via google · 3/8/2026
Hemos estado comiendo hoy el menú degustación “HÁBITAT” y nos ha parecido espectacular, así como el trato recibido por parte de los camareros y la dueña. Atentos en todo momento. El precio es acorde totalmente al sitio. Dejamos foto de los platos que más nos han gustado. Nos hemos quedado con ganas de probar los quesos, pero estábamos hasta arriba de comida.
Repetiremos para seguir probando cosas nuevas.
via google · 2/28/2026
Cuando se viene, y no por primera vez, a un restaurante con una estrella Michelín se quiere una experiencia gastronómica global: Servicio de sala profesional y atento, menú degustación bien pensado y ejecutado en cocina con reflejos de la tierra o zona donde se encuentra, ritmo adecuado entre platos, sutileza en la atención…
Nuestra visita fue un poco desilusión tal vez por excesos de expectativas o por juego de la diosa fortuna que no estuvo ese día con nosotros.
Nada que cuestionar sobre la profesionalidad del servicio de sala, atento y no invasivo, ni del ritmo entre platos, ni de las explicaciones que iban presentando con cada plato. Nos defraudó un tanto el menú Hábitat.
Se comienza con sus snacks, en la que destacamos su ensaladilla caramelizada y su flor del campo (sobrasada vegetal y miel) . El cristal de patata (fuera de su técnica no aportaba sabor alguno) con hueva de mújol y el caldo de ave, cítricos y maíz no nos llamó la atención si fue contrapunto interesante su Bombón cítrico y hierbas.
El primer chasco vino con el plato Quisquilla de nuestra costa, almendra y caviar, porque llevaba además, cosa que no entendí, trocitos de mantequilla helada de oveja. Si bien en platos de alta cocina se buscan contrastes de temperatura, la mantequilla literalmente "helada" junto a un marisco tan fino como la quisquilla, bloqueo el sabor; la mantequilla, al estar tan fría, no se fundía en el paladar y "tapa" el sabor delicado de la quisquilla y el caviar. La quisquilla que tiene una mordida un tanto cremosa choca demasiado con la dureza de un trozo de grasa congelada. La grasa sólida bloqueba el sabor. Este es un fallo técnico importante.
El siguiente chasco con Alcachofa, anguila ahumada y foie. El plato iba servido con un caldo, a mi juicio excesivamente ligero, los ingredientes con tanto carácter y grasa (especialmente el foie y la anguila), pedían un fondo con más cuerpo para amalgamar los sabores.
La Ventresca de atún rojo y el Cordero lechal de Calblanque nos gustaron.
Nos decepcionó un tanto el Arroz de Calasparra: tierra y monte. A mi juicio siendo meloso el arroz el punto de mismo al dente no se había conseguido al estar el centro un tanto crujiente. Otro fallo técnico.
Reseñable su carro de quesos (con suplemento).
Los postres y petit fours correctos para el lugar.
Mención aparte dos cosas que no nos gustaron. La primera, que las mesas no lleven mantel (estética minimalista que no aporta nada) frente a la calidez del mantel. Mesas sin mantel daba sensación de local frio y además enfría al plato frente a la tela, y en alta cocina cada grado importa. La segunda es que siendo menú con bebidas aparte y si se pide carro de quesos ya sale por un precio alto, no se entiende que el único café que se sirva sea de especialidad y a 8 € un café solo (es decir casi el 10 % del menú hábitat), utilizando una técnica de palanca manual mediante un carro de servicio que te llevan a la mesa. En un restaurante de ese nivel, la exclusividad no debería estar reñida con la variedad. Si el cliente quiere un café con cuerpo, crema densa y el amargor típico de una máquina profesional de hostelería, forzarle a un café manual (que es más ácido y ligero) es un error de servicio. Cobrar 8 € por un café es, objetivamente, muy caro. Se justifica bajo el argumento del "ritual" (el carrito, la molienda al momento, la charla del grano), pero si tú solo quieres un café para cerrar la comida, todo ese despliegue sobra.
via google · 2/14/2026
Excelente restaurante en Cartagena, ubicado en la nueva ciudad, a solo un corto paseo de la ciudad antigua. Elegimos el menú fijo Habitat, que incluía un destacado plato de arroz. Cada plato fue consistentemente bien ejecutado, lo cual no es común incluso en buenos restaurantes. La secuencia de sabores en el menú se sintió equilibrada, con transiciones suaves entre los platos. Apreciamos la diversidad (platos vegetarianos, de pescado y carne) y el claro enfoque en los ingredientes locales. La comida está enraizada en la cocina regional, pero se presenta de una manera más refinada y sofisticada, manteniéndose muy accesible en sabor. El servicio fue profesional y atento. El comedor es cómodo, aunque no particularmente distintivo.
via google · 2/3/2026
De las mejores experiencias de toda la Región. Producto de primer nivel, con mucho arraigo en recetas y platos típicos cartageneros.
El servicio es excelente. El momento de recibir el carro de quesos en tu mesa, con Adrián explicando cada uno a la perfección, de lo mejor de la comida.
Son ya seis visitas a este restaurante y no me canso!
via google · 1/23/2026
Lugar exclusivo donde la perfecta elaboración de la comida es la absoluta protagonista. Platos únicos, exquisitos, con muchas reseñas a la ciudad y región, hacen del restaurante toda una gran experiencia.
Mi puntuación se debe a mi gusto personal y preferencia que no llega a validar dicha gastronomía y mis gustos van más camino a lo tradicional. Eso sí, es importante reconocer que todo estaba realmente exquisito y María nos saludó muy atentamente
via google · 12/7/2025
María y su equipo son sencillamente un espectáculo Calidad de género saber en la elaboración y trato esquisito. Tienen una pero se merecen 10 estrellas. Cartagena debe estar orgullosa de este lujo gastronómico. Enhorabuena.
via google · 12/6/2025
Probamos el gran menú de degustación con el maridaje de vinos básico y superó nuestras expectativas.
via google · 9/12/2025
Disfrutamos mucho de nuestro almuerzo en Magoga mientras estábamos en el puerto con nuestro crucero. El servicio fue excelente y estuvo a la altura de la comida, que fue extraordinaria, excelente y generosa. Pedimos a la carta. El cochinillo, el queso y el atún fueron los platos destacados. ¡Deje espacio para todos los extras! Quería pedir la ensalada de patatas española por cuartillo ;). El maridaje de vinos fue perfecto y el precio era relativamente asequible para una comida de tal calidad. Un agradecimiento final al personal, que fue extremadamente amable y conocedor. Diría que es la mejor comida que he tenido, pero espero que lo mejor esté aún por venir. Si tiene la oportunidad de cenar en Magoga, no dude en hacerlo.
via google · 7/18/2025
¡Magoga es una verdadera joya en Cartagena! Tuvimos una experiencia gastronómica increíble: la comida era realmente deliciosa, el servicio impecable y el ambiente encantador.
Lo que realmente destaca es cómo los platos están inspirados en los productos locales, creando un sabor único y auténtico de la región. Cada plato se sentía como un viaje reflexivo a través de los sabores de Cartagena. ¡Lo recomiendo encarecidamente a cualquiera que busque una comida memorable!
via google · 6/25/2025